Coste referendum cataluña

Coste referendum cataluña

Declaración de independencia de cataluña

Esta estadística muestra los resultados preliminares del referéndum de autodeterminación catalán del 1 de octubre de 2017, con un 95 por ciento de los votos escrutados. Según las cifras de votación proporcionadas por el gobierno catalán, aproximadamente el 90 por ciento de los votos emitidos fueron a favor de la independencia. Casi el ocho por ciento de los votantes rechazó la independencia y el resto de las papeletas fueron en blanco o nulas. En el referéndum participaron 2,26 millones de personas de un total de votantes de aproximadamente 5,34 millones, lo que representa una participación del 42 por ciento. El índice de abstención fue del 58%.
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Referéndum de cataluña 2021

Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y el personal civil que participaron en la operación para frenar el referéndum independentista catalán de 2017 recibieron primas de 21 millones de euros (18,7 millones de libras), según un informe filtrado.
El Gobierno de Madrid envió un total de 6.000 agentes a Cataluña, muchos de ellos alojados en tres barcos en Tarragona y en la capital catalana, Barcelona, antes, durante y después de la consulta. El ejecutivo español, bajo el mando del entonces presidente del gobierno, Mariano Rajoy, impuso el gobierno directo.
El alquiler de los tres barcos costó un total de 26,5 millones de euros (23,7 millones de libras). Uno de los más emblemáticos, el ferry Moby Dada, o barco de Piolín por los personajes de los Looney Tunes pintados en su costado, costó al erario público una quinta parte de esa cantidad.
En una operación descrita como “secreto de Estado”, pero ampliamente conocida como Copérnico, la gente de todo el mundo se conmocionó al compartir en las redes sociales vídeos e imágenes que mostraban a agentes golpeando a personas indefensas con porras antidisturbios, escudos y sus puños enguantados mientras intentaban emitir su voto el 1 de octubre.

La independencia de cataluña

El referéndum de Cataluña es muy irregular. Lo mismo puede decirse de la respuesta de España al mismo. La situación refleja tendencias más amplias que están socavando los estados democráticos y obstaculizando su capacidad para canalizar y absorber la contención.
Los referendos puramente simbólicos son una característica persistente de una serie de conflictos congelados, desde Transneistria en Moldavia hasta Abjasia en Georgia y Somalilandia en Somalia. Los referendos sobre la independencia celebrados por territorios con soberanía de facto pero no de jure son una aspiración y hacen poco por cambiar el statu quo. Del mismo modo, pueden celebrarse votaciones no vinculantes y no oficiales en territorios con aspiraciones secesionistas. Cataluña celebró un referéndum no oficial sobre la independencia en 2014.
Otras votaciones sobre el estatus soberano, como la de Puerto Rico esta primavera, son consultivas. Los resultados no surten efecto, pero se tienen en cuenta en el proceso político o en la negociación. De nuevo, estas votaciones no alteran por sí mismas los hechos sobre el terreno. En el mejor de los casos, las votaciones consultivas sirven para hacer avanzar las negociaciones políticas de forma específica. Este era el objetivo del referéndum no vinculante sobre la independencia de los kurdos iraquíes celebrado la semana pasada.

Referéndum de cataluña 2014

1La votación no vinculante celebrada en Cataluña el 1 de octubre de 2017 atrajo una atención mundial sin precedentes hacia el conflicto político derivado de las recientes reivindicaciones de secesión en esa región. Las imágenes del enfrentamiento entre ciudadanos dispuestos a depositar su voto en colegios públicos y la policía tratando de apoderarse de las urnas en los colegios electorales fueron vistas como inaceptables en el contexto de las democracias europeas. Eran el resultado del “choque de trenes” que muchos observadores de la política española han advertido durante los años anteriores, desde que el movimiento nacionalista catalán adoptó una nueva agenda política basada en un referéndum de independencia. Entre 2012 y 2017, el gobierno regional catalán intentó organizar dos referendos sobre esta cuestión, pero el gobierno español y el Tribunal Constitucional se opusieron. Mientras que el primer intento de noviembre de 2014 fue tolerado -aunque declarado inconstitucional-, las instituciones españolas fueron más activas a la hora de afrontar la votación de 2017. Al final, ambos intentos se celebraron con éxito, aunque sus resultados fueron más el reflejo de una actuación pública masiva que una auténtica expresión de democracia directa.

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