Pasivo financiero a coste amortizado

Pasivo financiero a coste amortizado

Fianza

Los pasivos financieros para las empresas son como las tarjetas de crédito para un individuo. Son útiles en el sentido de que la empresa puede emplear “el dinero de otros” para financiar sus actividades relacionadas con el negocio durante un periodo de tiempo, que dura sólo cuando el pasivo vence. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un exceso de pasivos financieros puede hacer mella en el balance y llevar a la empresa al borde de la quiebra.
Los sacrificios futuros de beneficios económicos que una entidad debe hacer como resultado de sus transacciones pasadas o de cualquier otra actividad en el pasado.  Los sacrificios futuros que debe hacer la entidad pueden ser en forma de cualquier dinero o servicio que se deba a la otra parte.
Los pasivos se clasifican en dos tipos en función del plazo en que son exigibles y deben pagarse a los acreedores. De acuerdo con este criterio, los dos tipos de pasivo son el pasivo a corto plazo o corriente y el pasivo a largo plazo.
Para la mayoría de las empresas, el pasivo a largo plazo comprende principalmente la deuda a largo plazoDeuda a largo plazoLa deuda a largo plazo es la deuda contraída por la empresa que vence o es pagadera después de un año en la fecha del balance. Se registra en el pasivo del balance de la empresa como pasivo no corriente. Sin embargo, otras partidas que pueden clasificarse como pasivo a largo plazo son las obligaciones, los préstamos, los pasivos por impuestos diferidos y las obligaciones por pensiones.

Derivados

El coste amortizado es una categoría de clasificación de las inversiones y un método de contabilización que exige que los activos financieros clasificados según este método se presenten en el balance a su coste amortizado, que equivale a su importe de adquisición inicial menos el reembolso del principal más/menos la amortización del descuento/la prima (en su caso) más/menos las diferencias de cambio (en su caso) menos las pérdidas por deterioro (en su caso).
El coste amortizado es una de las categorías de presentación permitidas por la NIIF 9, siendo las otras el valor razonable, es decir, el valor razonable con cambios en resultados (FVTPL) y el valor razonable con cambios en otro resultado global (FVOCI).
Los activos financieros que cumplen los criterios de reconocimiento del coste amortizado, por ejemplo, un bono, conllevan una corriente de flujos de efectivo específica representada por su tipo de cupón (también llamado tipo de interés declarado), es decir, el tipo al que el bono paga intereses/cupones periódicamente. Sin embargo, dado que a lo largo del plazo del bono, el tipo de interés que prevalece en el mercado difiere del tipo de interés declarado en el bono, el precio de mercado real del bono también difiere de su valor de vencimiento. Si el tipo de interés del mercado es superior al tipo de interés declarado, el precio de mercado del bono es inferior a su valor de vencimiento. Esto se debe a que el bono ofrece un tipo de interés inferior al que prevalece en el mercado, por lo que dicho bono se vende con descuento. Del mismo modo, si el tipo de interés del mercado es inferior al tipo de interés declarado de un bono, éste se vende con una prima, es decir, a un precio superior al valor de vencimiento del bono. El único caso en el que el precio de mercado del bono y su valor nominal son iguales es cuando el tipo de interés de mercado y el tipo declarado en el bono son ambos exactamente iguales, lo que no suele ocurrir.

Ejemplo de pasivos financieros mantenidos para negociar

El valor razonable de un activo o pasivo financiero en una fecha determinada es el importe por el que podría ser intercambiado o liquidado, respectivamente, en esa fecha entre dos partes interesadas y debidamente informadas, en una transacción en condiciones de mercado. La referencia más objetiva y común para el valor razonable de un activo o pasivo financiero es el precio que se pagaría por él en un mercado organizado, transparente y profundo (“precio de cotización” o “precio de mercado”).
Si no existe un precio de mercado para un determinado activo o pasivo financiero, su valor razonable se estima a partir del precio establecido en transacciones recientes con instrumentos similares o, en su defecto, utilizando modelos matemáticos de medición suficientemente contrastados y fiables por la comunidad financiera internacional. Las estimaciones utilizadas en dichos modelos tienen en cuenta las características específicas del activo o pasivo a valorar y, en particular, los distintos tipos de riesgo asociados al mismo. Sin embargo, las limitaciones inherentes a los modelos de valoración y las posibles inexactitudes en las hipótesis y parámetros requeridos por estos modelos pueden hacer que el valor razonable estimado de un activo o pasivo no se corresponda exactamente con el precio por el que el activo o pasivo podría ser intercambiado o liquidado en la fecha de su valoración.

Ejemplo de activos financieros a coste amortizado

Según la Norma Internacional de Información Financiera nº 9 (NIIF 9), los instrumentos financieros se definen como un contrato que da lugar a un activo financiero en una entidad y a un pasivo financiero o instrumento de patrimonio en otra.
La NIIF 9 establece nuevos parámetros para la clasificación de los activos financieros en función de su valoración posterior, basándose en las características de los flujos de efectivo contractuales y en el modelo de negocio de la entidad a partir de la gestión de los activos, que logran los objetivos del negocio.
La entidad clasifica el activo a coste amortizado cuando mantiene un modelo de negocio cuyo objetivo es mantener los activos financieros para obtener los flujos contractuales, y dentro de sus condiciones contractuales el activo financiero da lugar a flujos de efectivo, en los que sólo se remunerará el pago del principal y los intereses del importe pendiente, en una fecha determinada (por ejemplo, al vencimiento).
Estos activos se valoran posteriormente al coste amortizado utilizando el método del interés efectivo. El coste amortizado se reduce por las pérdidas de valor. Los ingresos por intereses, las ganancias y pérdidas por conversión de moneda extranjera y el deterioro se reconocen en los ingresos. Cualquier ganancia o pérdida por baja se reconoce en los ingresos.

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