Precio igual a coste marginal

Precio igual a coste marginal

Cuando el precio es igual al coste marginal quizlet

En economía, concretamente en la teoría del equilibrio general, un mercado perfecto, también conocido como mercado atomístico, se define por varias condiciones idealizadas, denominadas colectivamente competencia perfecta o competencia atomística. En los modelos teóricos en los que se dan las condiciones de competencia perfecta, se ha demostrado que un mercado alcanzará un equilibrio en el que la cantidad suministrada de cada producto o servicio, incluida la mano de obra, es igual a la cantidad demandada al precio actual. Este equilibrio sería un óptimo de Pareto[1].
La teoría de la competencia perfecta tiene sus raíces en el pensamiento económico de finales del siglo XIX. Léon Walras[2] dio la primera definición rigurosa de la competencia perfecta y derivó algunos de sus principales resultados. En los años 50, la teoría fue formalizada por Kenneth Arrow y Gérard Debreu[3].
Los mercados reales nunca son perfectos. Los economistas que creen en la competencia perfecta como una aproximación útil a los mercados reales pueden clasificarlos entre casi perfectos y muy imperfectos. El mercado inmobiliario es un ejemplo de mercado muy imperfecto. En este tipo de mercados, la teoría del segundo mejor demuestra que si una condición de optimalidad de un modelo económico no puede satisfacerse, es posible que la siguiente mejor solución implique el cambio de otras variables lejos de los valores que serían óptimos de otro modo[4].

Monopsonio

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Una empresa racional siempre trata de obtener el máximo beneficio posible, y la relación entre el ingreso marginal y el coste marginal de producción le ayuda a identificar el punto en el que esto ocurre. El objetivo, en este caso, es que el ingreso marginal sea igual al coste marginal.
Los costes fijos son los costes relativamente estables y continuos de la explotación de una empresa que no dependen de los niveles de producción. Incluyen los gastos generales, como los sueldos y salarios, los pagos de alquiler de edificios o los costes de los servicios públicos. Los costes variables, por su parte, son aquellos directamente relacionados con los niveles de producción y que varían con ellos, como el coste de los materiales utilizados en la producción o el coste de funcionamiento de la maquinaria en el proceso de producción.

Oligopolio

Mi interpretación de la condición $P=MC$ es que el coste de una empresa para producir un bien adicional debe ser igual al precio de la empresa. Esto significa que el siguiente artículo que produzca la empresa no le reportará ningún beneficio.
Hay que tener en cuenta que la definición de beneficio en economía no es la misma que en contabilidad. En particular, los economistas siempre deducen el coste de oportunidad de los beneficios contables, y la fórmula precio = MC debe interpretarse de esta manera.
Por ejemplo, digamos que eres un desarrollador web autónomo y que puedes obtener un beneficio en sentido contable. Los economistas restarán de este beneficio contable el coste de oportunidad de no trabajar en otro sitio. Visto así, el beneficio de un desarrollador web autónomo no es más que un salario que se paga a sí mismo.
Si se toma el precio de un producto como algo dado, lo cual es una suposición bastante convencional, el beneficio del siguiente producto que venda es igual a ese precio menos su coste marginal de producción y entrega de ese producto al consumidor.

Competencia perfecta

En economía, concretamente en la teoría del equilibrio general, un mercado perfecto, también conocido como mercado atomístico, se define por varias condiciones de idealización, denominadas colectivamente competencia perfecta o competencia atomística. En los modelos teóricos en los que se dan las condiciones de competencia perfecta, se ha demostrado que un mercado alcanzará un equilibrio en el que la cantidad suministrada de cada producto o servicio, incluida la mano de obra, es igual a la cantidad demandada al precio actual. Este equilibrio sería un óptimo de Pareto[1].
La teoría de la competencia perfecta tiene sus raíces en el pensamiento económico de finales del siglo XIX. Léon Walras[2] dio la primera definición rigurosa de la competencia perfecta y derivó algunos de sus principales resultados. En los años 50, la teoría fue formalizada por Kenneth Arrow y Gérard Debreu[3].
Los mercados reales nunca son perfectos. Los economistas que creen en la competencia perfecta como una aproximación útil a los mercados reales pueden clasificarlos entre casi perfectos y muy imperfectos. El mercado inmobiliario es un ejemplo de mercado muy imperfecto. En este tipo de mercados, la teoría del segundo mejor demuestra que si una condición de optimalidad de un modelo económico no puede satisfacerse, es posible que la siguiente mejor solución implique el cambio de otras variables lejos de los valores que serían óptimos de otro modo[4].

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